Son de las plagas más persistentes en casas y negocios, ya que forman colonias enormes y buscan alimento constantemente.
Una colonia puede tener miles o millones de hormigas.
Se comunican con feromonas químicas, dejando “caminos” para que otras las sigan.
Algunas especies pueden dañar estructuras al excavar.
Contaminan comida y superficies.
Algunas muerden o pican causando dolor.
Pueden invadir cocinas, oficinas y jardines rápidamente.
Caminos visibles: filas de hormigas que van y vienen entre comida, basureros o rincones de la casa.
Restos de alimento: migajas, azúcar o dulces que desaparecen misteriosamente.
Montículos de tierra o polvo: pequeños montones cerca de paredes, ventanas, jardineras o pisos.
Nidos ocultos: suelen instalarse en rendijas, grietas, zoclos, enchufes o marcos de ventanas.
Presencia constante en la cocina: principalmente en alacenas, debajo de fregaderos y cerca de frutas o líquidos azucarados.
Picaduras o molestias: algunas especies pueden morder o causar irritación en la piel.
🔎 Tip rápido: las hormigas dejan feromonas que guían a toda la colonia, por lo que si no se elimina el nido, volverán una y otra vez.
👉 Si detectas señales: actúa pronto y contáctanos, ya que su colonia puede crecer rápido y llegar a diferentes áreas de la casa o negocio.